Paseo por el bosque

Habíamos prometido desarrollar en la primera parte de esta serie algunas de los aspectos de cambio que están sufriendo nuestros perros en este estado de cuarentena. Habíamos mencionado estos y hoy vamos a analizarlos uno a uno:

  • Cambio de horarios y presencia en casa
  • Cambios de estímulos en el exterior, sobre todo en grandes ciudades
  • Cambios en los paseos e interacciones
  • Aumento en los juegos/estimulación

1. Cambios de horarios de trabajo y aumento de nuestra presencia en casa

Muchas más personas pasan ahora todo o casi todo el tiempo en casa. Mientras escribo este artículo leo en las noticias la prohibición a partir del lunes de todos los trabajos no esenciales para intentar favorecer aun mas la contención del coronavirus. Por tanto, es de esperar que a partir de ese momento el número de gente en casa sea aún mayor. Así pues, un primer cambio es el aumento en las horas de compañía. Resaltar que muchas familias están compuestas de varios miembros, tanto adultos como niños, adolescentes, abuelos, etc., es decir, no solo será la compañía sino el aumento de “movimiento” y estímulos en casa.

La duda que muchos se plantean es: ¿toda esta compañía será buena o mala para mi amigo a largo plazo?. Pues dependerá, claro. No obstante me gustaría distinguir entre dos cosas. Una, que el cambio de rutinas en cuestión les afecte pero que entre dentro de lo lógico y normal. Otra muy distinta es que el mismo cambio de rutina le genere un problema serio o complejo que cambie la vida de forma importante.

Afectar les afectará, es inevitable.

Porque no nos engañemos, yo al menos lo veo así, para mi entra dentro de lo razonable pensar que por muy bien todo esto se desarrolle por nuestra parte y la de ellos, el día de mañana lo van a notar sin duda. Pero lo ideal para todos sería que la vuelta a la normalidad no genere un problema gordo.

Contacto caninoTampoco creo que haya nada malo en que les afecte, pues también nos afectará a nosotros, ¿o no?. Es normal; son cambios y son cambios importantes. Se oye hablar a veces en las noticias de las famosas crisis pos-vacacionales, pero la mayoría en pocos días estamos de nuevo funcionando en nuestras rutinas como si nada. Esto quizás sea algo mas complejo, pero quizás nos facilite el proceso de adaptación el gobierno de manera “impuesta”, en el sentido de que quizás todo tenga que volver a la normalidad de una forma progresiva y pautada marcada por sanidad. Perece difícil pensar que todo vuelva a ser como antes de un día para otro.

Por tanto lo que deberíamos plantearnos es ¿cómo hacer para que el día de mañana, aunque les afecte algo, no llegue a ser un problema desproporcionado?.

1.1 Cosas que cambian con la compañía

1.1.1 Descanso:

  1. Estando fuera, muchos de nuestros perros pasan la mayor parte del tiempo descansando. Puede que ahora posiblemente no lo hagan tanto. Es normal, pero mientras haya descanso no hay problema. Por contra si el cambio implica que se altera de una forma exagerada el descanso, sí que podría suponer algo preocupante. En este caso deberíamos buscar soluciones.
  2. También puede ocurrir lo contrario: perros que siempre tuvieron problemas de gestión de la soledad y que se pasaban 8 horas de angustia (sin descanso) y ahora que haces compañía se relajan y por fin pueden descansar. Serán beneficiados, por tanto. Sin embargo, sería ahora un buen momento para intentar comenzar a ayudarles si podemos en algún aspecto con esos problemas de soledad.

¿Cómo ayudar con el descanso?: Necesitamos poder seguir fomentando el descanso y la calma durante todo este estado de alarma. Propicia dos o tres horas mañana y tarde, por ejemplo. Baja estímulos en ese periodo para que no rompa el sueño o habilita una zona de descanso más aislada.

1.1.2 Mas estímulos durante 24 horas:

Nos moveremos más, hablaremos más entre nosotros, por teléfono o también con nuestros perros. Habrá mas sonidos proveniente de tv, ordenador, tablet o radio, escucharemos más música, nos enfadaremos más, cantaremos más, etc. etc.. Igual que antes, si todo esto entra dentro de la normalidad no habría ningún problema.

¿Cómo ayudar con los estímulos?: Mi recomendación en este aspecto para que el día de mañana no se vea tan afectado es cuidar un poco el nivel de estímulos. Podemos intentar establecer una franja diaria de bajos estímulos de forma rutinaria. Por ejemplo por las mañanas. Así mientras tele-trabajamos, estudiamos, leemos, etc., simulamos lo que había antes y lo que se va a encontrar el día de mañana en un franja horaria similar. No hace falta que sean 8 horas pero quizás dos o tres horas pueda ser buena idea.

1.1.3 Interacciones e intervenciones:

Seguramente aumenten significativamente el número de interacciones e intervenciones. Con las interacciones, lo que siempre deberíamos analizar y muy pocas veces lo hacemos, es la necesidad o no de esa interacción, cómo la hacemos y qué le supone eso al perro (efectos).

Respecto a las intervenciones, es aún mas complejo. Intervenimos en exceso y eso es un problema. Corregimos y hacemos continuamente indicaciones. Incluso para plantear un rato de ocio, un juego de olfato o para ofrecerles un trocito de comida les hacemos pasar por intervenciones, imposiciones y órdenes que no harían falta ninguna.

Las intervenciones serán posibles fuentes de estrés (las interacciones inadecuadas también). Puesto que es de esperar que estos días aumenten, así también lo hará el estrés. Necesitamos replantearnos las relaciones con nuestros perros y hacerlas mas sencillas y sinceras. Hace 6 años alguien me hizo ver con otros ojos todo esto, abriendo en mí un nuevo camino con los perros. Y aunque nadie es perfecto y todo siempre es mejorable, estoy enormemente contento y agradecido del rumbo que tomé aquel día. Agradecido por todo lo que me ayudó en la relación con los perros. No es el momento ahora para convencer a nadie, pero espero que cuantos más mejor podáis llegar alguna vez a sentir ese mismo cambio y dejar “ser” más al perro.

¿Cómo ayudar con las interacciones e intervenciones?: hemos de ser conscientes de nuestras interacciones diarias. La idea no es no interaccionar. Todos somos animales sociales y necesitamos contacto. Lo que ocurre es que no deberíamos pensar tanto en “humano” y más en “perro”. Deberíamos intentar interaccionar con la misma frecuencia e intensidad que si fuéramos un perro. Ponerse en ese lugar es complejísimo y no conseguiremos hacerlo igual seguro… pero quizás sí mejorar.
Respecto a las intervenciones, lo mínimo que podamos. Tan solo para situaciones realmente necesarias y cuando lo hagamos, basémonos en añadir lo menos posible y hacerlo siempre de la forma mas calmada que podamos.

1.2 ¿Y mi perro va a terminar sufriendo ansiedad por separación canina cuando esto pase?

Miky y Desi

Como ya comentamos, sería lógico que les pudiera afectar algo en la vuelta a la normalidad, de igual forma que nos afectará a nosotros. Pueden plantearse varios escenarios al respecto:

  1. Perros a los que el confinamiento de los humanos no les termine afectando demasiado: tendrían mas papeletas para estar en este grupo todos aquellos que sean mas o menos maduros y equilibrados, cuya convivencia en casa sea sana y adecuada y puedan desarrollarse y satisfacer sus necesidades básicas dentro de todas las limitaciones por las que estamos atravesando estos días (cosa compleja).
  2. Perros que puedan derivar en ansiedad por separación. Aquí entrarán todos aquellos perros con ciertos rasgos de personalidad o que además tengan predisposición a ello. Y también se incluirán a perros que no teniendo predisposición excesiva, debido tanto al factor confinamiento más el factor humano la terminen desarrollando.
  3. El tercer escenario serían los casos de ansiedad por separación canina ya existentes. Al estar el problema instaurado en el día a día quizás no preocupa tanto pueda afectar el confinamiento, pues con este grupo se cuenta que el día de mañana volverán a tener el problema de nuevo.
    La única esperanza para este grupo sería al menos intentar conseguir algún avance en lo que respecta la gestión estando en casa. En concreto estoy pensando en “perros lapa” o perros con alto problema de ansiedad aunque haya gente en casa. Estamos hablando de un perro que si te mueves salta como un resorte y te sigue; que si vas al baño y cierras la puerta la rasca o lloriquea; si vas a dormir va a ir pegado a ti hasta la habitación, etc.. 

¿Cómo ayudar respecto a un posible problema de gestión de soledad?: A cada grupo se les puede plantear propuestas preventivas o de trabajo específicas. Para los grupos del apartado “a” y “b” la idea sería aplicar pautas preventivas para evitar el desarrollo del problema. Para los del grupo “c” la idea de trabajo sería pensar en cómo enseñarle a entender la separación estando yo en casa e incluso estando todas las puertas abiertas.

La autonomía y una rutina de conexión con la realidad explicadas en los puntos 7 y 8 de nuestro artículo dedicado a consejos para perros durante el coronavirus pueden ayudar a prevenir algunos casos de ansiedad futuros.

2. Estímulos en la calle

Perro exploranzo entorno

En la calle de las ciudades se han reducido enormemente la cantidad de estímulos. Por tanto, a ellos les llega una cantidad de información tremendamente menor, tanto de ruidos, como de coches, personas, perros, etc.. Puede que muchas veces no nos demos cuenta de la cantidad de información de todo tipo que emiten las ciudades, pues estamos muy habituados, pero pensad que sus sentidos no son como los nuestros. Los sentidos de un perro están orientados para la caza, por tanto todos esos estímulos habituales a mas de uno le podía sobrepasar. ¿Habéis visto alguna vez algún perro pastor, como los border collies, reactivando ante un autobús o moto que pasa haciendo ruido?. 

El cambio de ahora para nada es malo, todo lo contrario. Si ya para nosotros la vida en las ciudades antes era un caos, para ellos y sus agudos sentidos debía ser una pequeña pesadilla diaria que sorprendentemente aprenden a gestionar muy bien dadas las circunstancias. Por tanto ahora nos movemos en un escenario más amable. Como de vez en cuando sigue viéndose algo de tráfico, gente, ruidos, etc., pienso que no perderán del todo la referencia. Incluso para muchos que antes lo llevaban mal, ahora estarán fenomenal y debidas las características de la calle para otros será una posibilidad de comenzar a comprender y a gestionar mejor el entorno urbanoAprovechad, es el momento.

¿Cómo ayudar con los estímulos?: Dentro de la relativa independencia que debemos buscar en los paseos en este estado, podemos intentar movernos por escenarios más ricos y con mas movimiento si eso fuera posible. Siempre manteniendo la regla de las distancias y de la cercanía al hogar. Podemos ayudarnos de varias ideas extra del siguiente punto sobre los paseos.

3. Cambios en los paseos

Las limitaciones en las salidas y la distancia social derivada del problema con el coronavirus hace que aquí tengamos uno de los puntos que mas les afectará. Englobará varias cosas en una:

  1. Nuestros paseos con ellos son más cortos. Las recomendaciones del gobierno indican que no se alarguen los pasos más de lo necesario.
  2. Las zonas son mas limitadas: También aconsejan no alejarse mucho de los domicilios.
  3. Todo el paseo atados también siguiendo las recomendaciones del gobierno por el hecho de prevenir contactos y accidentes.
  4. No mantiener relaciones sociales. Algunos ya no las tenían, pero otros han pasado del día a la noche a tener cero relaciones sociales. Ya comentamos como el perro es un animal hipersocial y necesita de estos contactos.

Cada punto es un aspecto clave para casi todos los perros. Poder solventarlo y compensar todo esto será casi imposible, pero os plantearé ayudas, pues siempre hay que intentar reinventarse de alguna forma.

Un grupo a los que les puede afectar la falta de contacto social de forma sensible es a los cachorros. Todos aquellos que ahora mismo estén atravesando las primeras etapas de su vida, podrían estar perdiendo la ventana de socialización. Por tanto su desarrollo se podría ver algo alterado.

Por intentar sacar algo positivo para los cachorros y que no todo sea tan negativo:

  1. Quizás el tiempo de paseo sea más acorde a lo que realmente necesitan y son capaces de gestionar tanto física como mentalmente.
  2. No sufrirán de hipersocialización: en los tiempos que corren los excesos eran muy habituales y esos excesos en contacto social tampoco eran del todo buenos para ellos.
  3. Si somos un poco finos en los paseos podrán contar con el tiempo necesario para analizar, pensar y procesar información.

En cualquier caso, los cachorros tendrán una carencia social y no sabemos como esto les afectará realmente.

¿Cómo ayudar a nuestros perros con los nuevos paseos?: Hay que partir de la misma base  que teníamos antes, es decir, materiales y claves para un buen paseo. Os dejo también un anexo con consejos sobre los paseos en tiempos de coronavirus.

4. Aumento de juegos

Juego de búsqueda
Perros realizando un juego de búsqueda

Ya lo hablábamos en nuestra anterior entrada. Reflexionábamos sobre los motivos que originan esta necesidad de activación a veces tan elevada. Ya visteis que mi idea era haceros pensar si realmente hay tanta necesidad; si esa necesidad es mas nuestra que de ellos o si tanta necesidad puede venir derivada de problemas anteriores como el estrés, la hiperexcitación o la inmadurez. O incluso que les habíamos “acostumbrado” a rutinas que estaban muy por encima de lo necesario en algunos casos.

Por otro lado sigo pensando también que es muy común confundir, incluso por los profesionales, la supuesta “energía” con alteraciones derivados del estrés o con cuadros de hiperexcitación.

  • Un perro está durmiendo plácidamente, no manifiesta ningún tipo de esa supuesta “energía” y en ese momento sacas una pelota y se pone como un loco activado y con ganas de que se la tires. Desde mi prisma eso no es energía, es excitación/estrés. Dicen las leyes de la física que la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma. Por tanto es imposible que se haya creado en un instante y más cuando un segundo antes estaba plácidamente durmiendo “sin energía”.
  • Otro perro pasea tranquilamente olfateando y distraído en la calle. Está súper calmado y tranquilo. De pronto aparece el vecino del 5º y este le comienza a saludar con alta dosis de excitación. La perra en ese momento comienza a correr, saltar y ladrar para saludar a esa persona. El vecino dice “vaya energía que tiene, ¿verdad?“… Yo pienso: “Hombre… en realidad la has saludado de una forma muy alterada y la has predispuesto a ello. Se ha puesto muy nerviosa y excitada, es cierto, pero no es energía. Si fuera un problema de energía ¿por qué un segundo antes a tu aparición la perra estaba tranquila, calmada y serena?.

No confundir “energía” con otras cosas. Es difícil. Tenemos el concepto muy integrado en un sentido concreto y costará verlo realmente. Este tipo de energía no se “elimina” activando (es decir, añadiendo más leña al fuego) sino desactivando.

Tipos de juegos

Jugando con kongHay varios tipos de juegos que podemos aplicar con nuestros perros: los de entretenimiento o distracción, los que buscan una función mas terapéutica (olfato) y por último los de trabajo.

Es importante también reseñar que algunos juegos de olfateo terapéutico pueden ser entretenidos; y viceversa, algunos juegos lúdicos pueden llegar a ser terapéuticos.

Dentro de los tipos de juegos comentados, los mas recomendables desde mi punto de vista para poder aplicar en tiempos de confinamiento serían dos, los de entretenimiento y los terapéuticos. Los motivos de dejar fuera los de trabajo (salvo excepciones profesionales) es que los de trabajo podrían implicar que se añada mas carga a la que ya de por sí tiene la situación para muchos perros.

Creo que lo que todos estamos buscando en estos momentos para nuestros perros es distracción, divertimento, entretenimiento, que se sienta algo mas de “libertad”, que aumenten los tiempos de calidad del día (juntos o jugando solo), que haya ausencia de conflictos y tensión, que mejore su estado de ánimo y de relajación, y propiciar algo de activación mental que derive en estabilidad. Creo además que el factor de que sea una actividad que pueda libremente elegir hacer o no hacer forma parte del concepto juego. Por eso los “trabajos” no cumplen todas esas características.

Algunas de las características a tener en cuenta con los juegos:

  • Iniciativa: A mi me gusta cuando algunos juegos parten de ellos. Nada mejor que estar distraído haciendo algo y al girarse ver a tu perra con la cuerda en la boca como diciendo: “¡qué! ¿jugamos?¿me persigues?”. Con los juegos de olfateo o lúdicos al menos intentar leer si el momento elegido por ti es el adecuado también para el perro, pues a veces imponemos nuestros criterios.
  • Tiempos: Los tiempos han de ser cortos, no hace falta tiempos prolongados.
  • Comida adecuada: Si se usa comida, esta puede tener influencia. Buscar la adecuada. Si usas algo de elevado valor para el perro puede ser que los niveles de activación suban por encima de lo esperado y la finalidad que prentendida con el juego no la consigas. Por contra si usas un premio de bajo valor puede ser que no cuente con la motivación necesaria.
  • Nivel de dificultad: La dificultad de los juegos ha de ser baja o media. Cosas sencillas que entretengan, pues son las que tienen mas papeletas para contrarestar las tensiones propias del momento. Si a todo lo que está cayendo añadimos estrés añadiendo dificultades inadecuadas, no conseguiríamos los efectos deseados.
  • ¿Órdenes e indicaciones?: Para mi forma parte del concepto “juego” y también dentro del concepto “actividad relajante” que no haya órdenes, comandos, control ni indicaciones de ningún tipo.
  • No todo se ha de basar en la comida. Otras opciones pueden ser olores naturales y objetos.

¿Cómo ayudar con los juegos?: Debemos de buscar la combinación entre el tipo de juego y el perro concreto que tenemos delante pues no todos los juegos sientan igual a cada perro. Podemos decantarnos por juegos lúdicos o terapéuticos en función también del perro y de lo que pretendamos buscar en cada momento. Así por ejemplo usaremos juegos de lúdicos cuando busquemos entretener y aplicaremos juegos terapéuticos cuando busquemos mejorar el estado emocional. 

Como en anteriores puntos, el apartado de juegos se merecería poder entrar en detalles mas concretos en próximas entradas.

Resumiendo

Son varios los cambios que nos están afectando derivados de los problemas con el covid-19. No a todos los perros les afectará igual pero seguramente en mayor o menor medida podrán suponer alteraciones respecto a nuestra vida anterior. Lo importante es intentar normalizar cuanto antes todos estos cambios y poder llevarlos lo mejor posible.

Que podamos ir dando poco a poco normalidad a la nueva rutina podrá ayudarles a ellos a normalizar también en paralelo a nosotros. Espero haber podido daros algunas pistas para poder ir planteando esa normalización juntos de la manera mas natural posible. Puede ser difícil, pero todo es posible.

Mucho ánimo.

Ramón Arbesú
Mi nombre es Ramón y soy la persona responsable del proyecto Arbesú Educadores Caninos. Soy educador canino y trabajo a domicilio en Asturias. Cuento con el Certificado de Capacitación del Principado de Asturias tanto de Cuidador, como de Adiestrador Canino.